martes, 25 de octubre de 2011

Alimentacion del caballo

Alimentacion

Existen diversas reglas para la alimentación correcta del caballo:
a) Dar de comer en pequeñas cantidades y con frecuencia.
Su digestión está adaptada a tener una alimentación pausada, su estómago es pequeño, sin embargo sus intestinos son amplios lo cual les permite almacenar los alimentos en el proceso digestivo.
Al comer, el alimento pasa a los intestinos al tener lleno el estómago en dos terceras partes (cuando tiene un mejor funcionamiento), continúa pasando a la misma velocidad en que es tomado por la boca.
Cuando el caballo realiza algún tipo de trabajo es importante que ingiera su alimento básico como el heno o hierba, comidas completas de buen sabor y alimentos reducidos o concentrados, de ser de gran tamaño, distienden el estómago, presentándose un desequilibrio natural provocando indigestión o cólico, lo cual puede ser muy doloroso y de gran riesgo si no es atendido correctamente.
La ración aproximada de ingestión del caballo va de 1.30 kg. y de 1.80 kg. de concentrados, ejemplo avena, mezclada con una cantidad proporcional de salvado y paja. Si se le alimenta con tabletas sintéticas éstas pueden darse en mayor volumen (hasta 2.70 kg. Aproximadamente), por su alto contenido de fibras son ingeridas a menor velocidad.
Si necesita más comida, se le proporciona un porcion adicional, tomando en cuenta la cantidad regular establecida.
La excepción es la hierba de primavera la cual representa un alimento de gran sabor y es ingerido demasiado aprisa durante los primeros días del año.
b) Después de una comida abundante, no se le debe asignar un trabajo pesado.
El estómago e intestinos del caballo aumentan de volumen después de ingerir una comida concentrada, ocupando más espacio, disminuyendo la tensión del vientre provocando presión en el diafragma, comprimiendo los pulmones, ésto impide que se dilaten y contraigan lo suficiente, como resultado de que un caballo trabaje con el estómago distendido sufrirá molestias y dificultades con su respiración. Así que es recomendable que su ingestión sea una hora antes de realizar cualquier tarea, ya sea ejercicios de alta escuela, galope, salto, etc.
c) Abastecerlos de grandes cantidades de agua limpia.
Deben de tener siempre agua, así no beberán demasiado, ya que si lo hacen su velocidad disminuirá en cualquier trabajo que realicen.
También debemos de tomar en cuenta las siguientes recomendaciones como:
  • Introducir los nuevos alimentos gradualmente.
    Debido a su naturaleza sensible, de no introducir los alimentos con el cuidado necesario, puede presentar diversos malestares como el cólico.
  • Alimentar al caballo de acuerdo con la cantidad de trabajo.
    Las actividades que realiza son importantes para evaluar exactamente lo que le corresponde de alimento.
  • Mantener una rutina.
    El caballo es muy melindroso, y debe sentir que su comida es la adecuada que lo que se le dá no le hará ningún daño, es importante mantener los alimentos fuera del alcance de ratones, de lo contrario es posible que pierda el apetito.
  • Dar alimentos verdes al caballo estabulado.
    Hierba recién cortada, tubérculos u otros. Lo cual ayuda a compensar la falta de alimentos naturales en la dieta.
  • Dar un 40% de forrajes (mínimo).
    Volumen en el alimento.
  • Evalúe al caballo como un individuo.
    Examinar cuál es el alimento que prefiere, si digiere bien los alimentos cuando mastica.

ALIMENTACIÓN

Una buena alimentación sólo se determina con la experiencia la ración exacta, de acuerdo al tipo de caballo y las tareas que realiza, sin embargo debe tomarse como base que la cantidad diaria de ingestión de un animal domesticado debe ser en peso a la cantidad que consumiría si se encontrara en libertad.
La alimentación debe ser poca y a menudo, pero también es importante tomar en cuenta la alzada, por ejemplo un animal de 1.50 m. de alzada, consumiría un aproximado de 11.50 kg. de alimento, con animales mayores o menores debe añadirse o quitarse 1 kg. por cada 5 cm. de alzada. Sin embargo cada caballo es diferente y sus necesidades varían de acuerdo a sus actividades.
Se debe establecer un horario de comidas, ésto es indispensable, ya que como hemos comentado el caballo es un animal de costumbres y es de mayúscula importancia que sepa sus horarios de comidas, ya que su alimentación es intermitente, y se le debe proporcionar el alimento para que no presente vicios dentro de la cuadra, como el comerse la cama.
Tipos de alimentos del caballo
AVENA: considerada una comida concentrada, tiene un alto valor nutritivo, puede ser consumida en grandes cantidades sin presentar ninguna alteración en la digestión, es rico en proteínas y energía. La ingestión de ésta puede ser muy estimulante, por este motivo no es recomendable dársela a los ponies, se debe dar machada y en cantidades variables, de acuerdo al trabajo que cada caballo desempeñe. CEBADA: Tiene mayor contenido energético, el contenido de grasas y féculas es considerable, así como elementos nitrogenados, con un menor de sales y fibra. La excitación es menor en comparación a la causada con la avena, debe presentarse en machada o copos cuando se utiliza como alimento básico. Recomendable para los animales jóvenes, los que se encuentran en temperaturas bajas o necesitan revitalización.
MAÍZ: Compuesto de un alto contenido de féculas, grasas y azúcares. Su gran sabor ayuda a los malos comedores a ingerirlo con mayor facilidad, si se mezcla con otros granos o tabletas representa un excelente alimento para ser utilizado en invierno.
SALVADO: Subproducto del trigo, su valor alimenticio no es muy representativo, debido a la separación científica donde el valor nutritivo es separado, es decir la harina, sin embargo en el salvado encontramos diferentes vitaminas como son vitamina B y E, es un recurso alimenticio de gran utilidad ya que ayuda al caballo a que coma más despacio. El resultado de la ingestión de éste es aumentar volumen, mejora las deposiciones. Si se presenta húmedo puede ser un suave laxante, ayuda a que si los restos fecales son muy sueltos los regula en su presentación seca. Mezclado con melaza facilita la digestión.
MELAZA: Subproducto del azúcar, su valor nutritivo es alto, puede mezclarse con el heno lo cual aumenta su valor nutrimental.
HENO: Lo encontramos en cuatro presentaciones: Fleo, trébol, mixto y prado. Dá el volumen necesario en la dieta del caballo, la presentación de este debe ser de la más alta calidad ya que si llegara a presentar moho u polvo podría ocasionar severos problemas respiratorios.
Para servir el heno es recomendable que se sirva húmedo, para los caballos que presenten problemas respiratorios como alergias o tos.
El heno es un alimento de gran cuidado ya que debe almacenarse en lugares secos donde no haya roedores con una buena ventilación. Su tiempo de vida es de aproximadamente meses, de lo contrario no es recomendable darlo de alimento ya que pudiera causar trastornos. Una buena forma de comprobar que el heno es de buena calidad, es su olor dulce y fresco, y la ausencia de polvo.
Como decíamos anteriormente, el heno tiene diversas presentaciones, como es el heno sembrado: el cual se compone de varias hierbas como raigrás, cola de topo, hierba puntera, mezclas y trébol, proviene de tierras sembradas en ciclos de uno o dos años. Lo que lo caracteriza es el olor dulce, crujiente y duro al tacto, su color es marrón verdoso pálido, su valor nutritivo es alto.
Heno de pradera: Proviene de pastos permanentes, su textura es mucho mas suave, contiene diversas hierbas de aquí es donde radica el valor nutritivo dependiendo de cuales sean las que lo compongan. Su color es verde, en algunas ocasiones es de mayor agrado para los caballos.
Alfalfa: su contenido protéico es mayor, generalmente se utiliza como alimento para los caballos de carreras.
Heno Fermentado: Envasado al vacío, al igual que el ensilaje, es cortado en su momento mas nutritivo, empacándose en bolsas al vacío antes de que esté a medio secar, exactamente 36 horas, tiene un alto valor protéico, por tal motivo se dá en pequeñas cantidades, se recomienda darse a caballos con alergias, se recomienda utilizar el contenido de la bolsa antes de tres días, de lo contrario el valor nutritivo se perderá.
GUISANTES Y HABICHUELAS: Recomendables sólamente para caballos con diversas actividades, o que se encuentran al aire libre durante el invierno o inclementes temperaturas.
LINAZA: Se utiliza para darle lozanía a la piel del caballo, compuesto de grandes cantidades formadores de grasa como el aceite y proteínas. También es un excelente auxiliar de engorda, preparándolo a fuego lento se obtendrá una mezcla gelatinosa la cual se deberá suministrar dos porciones al día mezclado con salvado durante 15 días para ver resultados.
TABLETAS PARA CABALLOS: Compuestas por diversos ingredientes indispensables en la dieta del caballo, que no se encuentran en todos los alimentos naturales, como son los minerales y vitaminas. Proporciona grandes utilidades ya que no debe mezclarse con otros alimentos pues contiene todos los elementos básicos para una buena alimentación. Es recomendable introducir salvado para ayudarles a la digestión, ya que como son muy secas la ingestión de agua será mayor. Se encuentran en diversas presentaciones de acuerdo a las necesidades especificas de cada tipo de caballo, desde los de carreras con alto nivel proteico o pura sangre hasta las de alto nivel nutritivo para las yeguas reproductoras y potros.
ZANAHORIAS Y NABOS: Complementos suculentos para la comida, las zanahorias deben darse partidas y en tiras, los nabos enteros.
TISANAS: Son dos puñados de harina de avena con agua hirviendo, mezclando bien hasta que enfríe y esté lo suficientemente clara para ser ingerida fácilmente, ayuda a los animales que vuelven cansados a la cuadra.

Dieta del caballo

El equilibrio correcto corresponde a:
Proteínas: Indispensable para la vida, la ausencia de ésta produce desgaste ocasionando en diversas ocasiones la muerte.
Grasas, féculas y Azúcares: Dan energía y calor.
Sales: Indispensables en la dieta.
Agua: Se encuentra en todos los alimentos, aún los denominados secos. Vital en la dieta del caballo.
Sustancias fibrosas y leñosas: Ayudan a la digestión, dan volumen, los encontramos en la mayoría de los alimentos, pero en mayores cantidades en el heno.
Vitaminas: Otorga un equilibrio en la dieta de los equinos, la avena es un buen ejemplo.
El alimento básico es la hierba, sin embargo de acuerdo al tipo de estación, el caballo necesita complementos alimenticios como son las sales o minerales de los cuales debemos abastecerlos. La mejor forma de alimentar a los caballos que se encuentran al aire libre es por medio de comederos hechos de madera, los cuales deben ser lo suficientemente grandes para que todos los caballos puedan tomar su ración sin necesidad de tener alguna riña, es recomendable que se instale dentro del cobertizo, éste debe ser de estructura sólida, de lo contrario las posibilidades de que el alimento se derrame es mayor.
También son recomendables los comederos portátiles, los cuales pueden colocarse en las cercas o postes, sin embargo no son de gran utilidad en las vallas de alambre.
Durante el invierno debemos prevenir que el caballo necesita porciones mayores de alimento, ya que el calor corporal que emite lo ayudará a pasar el invierno, la cantidad va de acuerdo al tamaño, raza, temperatura de la región, y edad, de acuerdo a que los menores de 5 años y mayores de 15 años necesitan más que los que se encuentran intermedios.
El caballo necesita tanto de las hierbas, como el heno, y diferentes complementos, de acuerdo a la temporada, como ya lo habíamos mencionado, el momento adecuado para introducir el heno, el mismo caballo nos lo hará saber, tal es el caso cuando el caballo está mucho tiempo delante de la puerta del prado sin pastar, por que el sabor de la hierba no le es apetitoso, introducimos en su alimentación el heno, o bién si comen a grandes velocidades por ejemplo terminan su ración en menos de 30 minutos, el alimento que le proporcionamos no les fue suficiente y debemos complementarlos con heno. La ración ideal por caballo equivale a 7.90 kg. diarios.
Dentro de los complementos encontramos los copos de maíz, los cuales son excelentes en épocas de invierno, éste debe mezclarse con salvado y tabletas de avena o cebada.
También podemos darle mezclas calientes de cebada, salvado, el cual puede ser tipo papilla o melaza, que además de ser muy socorridas en las mañanas de invierno, facilitan la digestión en la ausencia de hierbas frescas.
En el invierno si la temperatura es moderada sólamente debemos darles una ración del tipo anterior, sin embargo si las temperaturas son extremas es recomendable dotarlos de dos raciones para mantener al caballo en buenas condiciones y que éste soporte las altas temperaturas.

Guia para la dieta del caballo

Puede guiarse por estos parametros para establezer la dieta del caballo:
Los caballos con un alza de mas de 1,50 metros debarán tomar entre 12 y 14 kg de comida diaria.
Un caballo que mida menos de menos de 1,50 m de alza debe comer entre 11 y 12,5 kg.
Según el tipo de trabajo que realiza el caballo debe establezar unas reglas para determinar la cantidad óptima de forraje y pienso:
Comida de mantenimiento o básica: 100-70% forraje y 0-30% piensos concentrados. Para mantener al animal en su peso, dieta óptima durante la época del verano.
Comida para animales que realizan poco trabajo: 70-60% forraje y 30-40% piensos.
Comida para caballos de trabajo medio: 60-50% forraje y 40-50% de piensos.
Comida para animales que desarrollan un trabajo duro o de competición: 50-40% forraje y 50-60% piensos.
Comida para animales que compiten en pruebas de alta resistencia o que realizan un trabajo muy duro: 30-40% forraje y 60-70% piensos.

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